Walberto alvarez de castro (capitulo 11º)
La mañana , fria y oscura, le produjo un mal presentimiento, dos dias antes se habia comprado su primer coche, un Diane 6, de segunda o tercera mano, pero que mas daba, por fín estaba motorizado.
El arranque en frio era muy dificil, le toco empujar, menos mal que se movia con un soplido, llegando al trabajo, se le encendio la bombillita, ¿y si era la mujer de Dalmacio, quien robaba?
Tenía su lógica, ella si podía entrar cuando el almacen estaba vacio, sin que nadie sospechara, es más siempre andaba con su carrito de basura de un lado para otro, y desde luego nadie curioseaba en un lugar tan inmundo.
Era muy sencillo, salía con un bolsón de basura, lo dejaba en el lugar de recogida, posteriormente se alejaría, y al rato volviendo como si nada, sola o en compañia , no tenía mas llevarse lo que antes dejara.
Ya tenía misión para esa noche.
Ricardo







